Unos días de vacaciones junto al mar, con un tiempo estupendo, un sol radiante, noches suavizadas por la brisa marina que favorecen el poder conciliar el sueño, risas y buenos ratos compartidos con los amigos, visita a la familia, no tener que madrugar salvo que te apetezca, poder pasear y sobre todo descansar, es lo que he hecho.
De labores poco, algo de ganchillo por matar el gusanillo, leer que es algo que tengo en el olvido... y como lo bueno dura poco, la vuelta al trabajo ya se ha hecho realidad.
Amaneciendo
Un paseo por la playa en un día muy especial















