viernes, 6 de marzo de 2015

Salamanca.

Último fin de semana de febrero, para celebrar un "no cumple, aunque los tiene", disfrutando de Salamanca capital, con un tiempo aceptable, sin lluvia, poco frío y ganas de volver a ver, recordar y descubrir, porque siempre nos queda algo en el tintero, lo que da pie para regresar en otra ocasión...


Vemos las torres de la catedral Nueva y Vieja,  la torre más alta está un poco inclinada hacia la izquierda, consecuencia del terremoto de Lisboa del 1 de noviembre de 1755 y a la derecha asoma San Esteban.


Casi las mismas vistas anteriores, con el encanto del anochecer, el puente romano
 y en verde al fondo, la Casa Lis.


el puente romano del otro lado


Dominando con la vista hasta donde alcanza, todo en derredor desde el Ieronimus, si no os asustan las escaleras os recomiendo que subáis.






 La torre del Gallo
de estilo cúpula bizantina y de aspecto similar sus homólogas, la torre del Melón de la catedral de San Pablo en Plasencia, la de la Catedral de Zamora y la de la colegiata de Toro.


A la izquierda las torres de la Clerecía hoy Universidad Pontificia.


El impresionante claustro de la Universidad Pontificia


Desde el Ierónimus, vemos parte de la Plaza Anaya.


Que color más bonito toma la piedra de Villamayor con la que están construídos los edificios que vemos...
Museo de Art Nouveau y Art Déco

no dejan hacer fotos en su interior, sólo en la cafetería, es una joyita,



no queda más remedio que tomar un café
y recomendaros que la visitéis, si es de vuestro agrado,

Dominicos.











 Tio Vivo



Para tomar un café, un té, una cervecita, una copa... original, muy original...


Callejeando




 hoy Diputación Provincial







Claustro de los Colegios Menores.






Plaza de las Escuelas Menores.



Vitores 
ilustres









Y por último,

Alba de Tormes

El torreón de los Alba






Un fin de semana muy interesante, muy cansado, con muchas escaleras subidas y bajadas, con algunos sitios pendientes y con ganas de seguir explorando.


Hasta otra.

Mavi.

domingo, 1 de marzo de 2015

Tormenta Marina.

En estos últimos días hemos ido recordando en FB algunos de los trabajos que habíamos hecho y eso me ha dado pie para rescatar uno de mis primeros quilts, quilt realizado en conjunto con mi madre.

Preparé las plantillas y dibujé el primer bloque, lo cosí y ese bloque le sirvió de muestra  a mi madre, para ir confeccionando uno a uno todos los demás.

Mi madre vivía en otra ciudad, así que le iba mandando bloque a bloque debidamente preparado, para que ella, cuando los recibía por carta, los sacase y fuese cosiéndolos pieza a pieza. Cuando ya tuvo cosidos todos los bloques, vino la tarea de cómo disponerlos, que fue un poco complicada, aunque al final el resultado quedó armonioso. El acolchado está hecho a mano por las uniones, buscando potenciar  ese efecto ondulado que asemeja el efecto de las olas, de ahí el nombre del bloque "Tormenta Marina".















La empezamos en el 2004 y la terminé en el 2005. Cada bloque mide 30 cm, lleva una tira de 3 cm de la tela predominante que es la de flores enmarcando el quilt y está rematada con una banda granate marmoleada de 7 cm. Mide 1,72 m de ancha por 2,02 m de larga. No la pude hacer mayor porque las telas me las habían traído de Estados Unidos y no tenía más, ni posiblidad de conseguirlas. A mano están cosidas las dos bandas y a mano también le hice ese pespunte en la banda exterior.

Esto es todo por el momento.
Nos vemos.

Mavi.
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