martes, 5 de noviembre de 2013

Dresden sunflowers.

Con una tela de estampado muy étnico, he hecho este  cojín-manta. Es el número dos de la serie de cojines-manta que llevo entre manos.
 El tamaño del cojín, es un poco más grande, 50 x 50 cm.
 Podéis encontrar el patrón y cómo se hace aquí


 Aplicadas las corbatas a la tela cruda a mano, acolchado de contorno en eco a máquina, en algunos sitios cinco capas a mano como que imposible. Le he puesto doble boata de algodón para que quede más mullido.
La tela de dentro es un cachemir de algodón en oro viejo con un tacto amoroso increíble.

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Hace una tarde estupenda, así que voy a dejar de bloguear y de coser por un buen rato... me voy a la calle a patear a buen ritmo.

Nos vemos....

Mavi.

viernes, 1 de noviembre de 2013

¿Por qué empezaste a hacer patchwork?

: - Porque me enseñaron un cojín-manta.

Nos remontamos al año 2.002. Antes de esa época, yo era una persona feliz que en sus ratos libres lo que devoraba eran libros y más libros, esa era mi única afición. Las agujas me daban grima, no tenía máquina de coser y cuando mi marido en nuestros primeros años de casados quiso regalarme una máquina de coser, casi terminamos riñendo.

En enero del 2.002 me fui unos días a pasarlos con mis padres, mi padre estaba ya muy enfermo de cancer y sabíamos que la cosa no pintaba bien. Me guardaba los moscosos y me escapaba sin marido y sin hija para estar con ellos. Una tarde me fui con mi madre a casa de una amiga y esa amiga no estaba en su casa, estaba en clase de patchwork, para mi casi desconocido, lo único que sabía de patch es lo que alguna vez había visto en las películas, poco más.

 Marisa la amiga de mi madre estaba en su clase, la tienda una mercería con un taller al fondo, nos pillaba de regreso. Vimos a Marisa, vimos a la gente que estaba en la clase, vimos la tienda con unos quilts preciosos, la dueña una chica joven y encantadora  me explicó por encima en que consistía todo aquello y me enseñaron un cojín manta. Creo que mi cara debió ser un poema, porque ver el trabajo tan bonito y comprobar que albergaba una manta con la que poderte tapar en el sofá... me enamoró.

Recuerdo que esa noche soñé con el cojín-manta y a la mañana siguiente me presenté en la tienda, le dije a la dueña que me explicase como se hacía y me lo pintó en un papel de propaganda por el reverso. Compré la boata, compré las dos telas que coordinaban y como no había hecho nada de patch, el cuadrante ya venía impreso y sólo había que recortarlo, ponerle las bandas laterales, acolcharlo y montarlo. Y luego montar la manta. Monté la manta pero mi madre fue la que la cosió a máquina. Yo hice el cojín, lo acolché y luego se lo cosí a la manta a puntada invisible.

Y después de este cojín manta que ahora os enseño y que fue el primero que hice he ido haciendo muchos más, llevaba la cuenta en 26 pero eso era al principio, ahora ya me pasa como con las bolsas la he perdido. 

 El motivo central, el de las flores, su tamaño es de 30 x 30 cm.
 Las bandas laterales, la tela de cuadraditos verdes, 7,5 cm  que da un total de 45 x 45 cm.
 Vamos sacando la manta del cojín
 Ya la tenemos fuera, el otro lado del cojín manta
 Y el lado que esconde el cojín que debe ser del mismo color para que abierto no se note
 pero aunque no se note, está,
la abertura del cojín hacia arriba.

Me han pedido Cristina y Carmen que explique cómo lo hago, no sé si yo sabré hacerlo bien, pero lo voy a intentar. No obstante, os remito al blog de Esperanza López que está haciendo un maravilloso tutorial de cojín manta desde el principio, es decir, formando el bloque que será el motivo central del cojín- manta y supongo que luego todo el resto.

Otros tutoriales sobre el cojín-manta:


Un vídeo de cómo se dobla:


Empezamos:

Necesitamos dos telas que coordinen o que no coordinen, porque contra gustos no hay nada escrito.

De una de ellas, en este caso, la verde de cuadraditos, necesitamos 2,50 m de tela.

De la que coordina (la marroncita de bellotas) o no, 2 m.

 Con lo que pagué por los materiales pensé que si era de bellotas (ya que mi marido es extremeño) sería menor mi sentido de culpabilidad.

Para el cuadrante, motivo central del cojín, la necesaria para hacer el diseño que os guste, supongo que todas tendréis en vuestro cajón de telas.

Lo primero, hacer el cuadrante, con el motivo elegido, en este caso ya estaba impreso en la tela, son las flores que veis, si es una estrella de Ohio, pues eso mismo, o una estrella de Lemoyne... etc. En mi caso el tamaño es de 30 cm. (los márgenes van a parte, le dais de margen el que normalmente utiliceis).

Una vez hecho el motivo o sampler, hay que ponerle las bandas, que deben de ser de 7,50 cm para que la medida total sea 45 cm. 

Imaginad que estáis haciendo un bloque, ese bloque ha de tener la medida final con bandas incluidas de 45 cm. más el margen.

Se corta la boata para ese bloque y se corta la tela que será la trasera de ese bloque. Se encara derecho con derecho, la boata queda en un lado, se cose a la máquina, dejando una abertura y se vuelve por esa abertura. Es como tener un mini quilt, se cierra con puntada invisible y se acolcha a vuestro gusto.

Con la manta se procede de igual manera, derecho con derecho y la boata por uno de los lados, se cose a la máquina, se deja una abertura y por esa abertura se saca todo para que quede la boata en el medio y las dos telas una por cada lado, se cierra a puntada escondida y ya está lista.  Se le puede pasar a la manta un pespunte en todo el borde a la medida que os guste para fijar las tres capas. O podéis hacerle un acolchado... a gusto de cada una.

El cojín mide 45 cm x 45 cm.

El ancho de la manta debe ser de 45 x 3 =   135 cm. (o el ancho de la tela).

El alto de la manta debe ser de 45 x 4 = 180 cm.

Eso es lo que me explicaron, pero luego  el ancho es el que te da la tela, si se queda más pequeño resultará más fofo el cojín, lo que no debe variar es el largo, porque luego al doblarlo resulta mucho más fácil que los dobleces sean exactos.

No obstante, se puede hacer el cojín del tamaño que quieras y multiplicar por tres para el ancho y por cuatro para el largo. Esa es la regla.

Y después de este rollo si os habeis enterado de algo... casi que ni me lo creo. Para enseñar no sirvo, en directo puede ser, pero así mucho me temo que es un "tocho".

Algunos cojines manta que he hecho están aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

Tengo cinco en lista de espera...para hacer.

Bueno, ya vale de cojines... vamos a por unas castañas...

Valientes, si habeis llegado hasta aquí, sois unas valientes....

Feliz puente.

Mavi.


miércoles, 30 de octubre de 2013

Ángel del té.

Esos bloques que empiezas con ganas y que por un motivo u otro se quedan aparcados esperado una nueva vida son los que os voy a ir mostrando poco a poco, convertidos en cojines manta. El primero de ellos es el Ángel del té... espero que no tenga teína y que no se ponga nervioso...


La aplicación está hecha a mano y el acolchado muy sencillo, también.



 El tamaño de largo es el normal 1,80 cm, en cambio el ancho es el que da la tela  así que ha quedado muy grande.



Como veréis tiene otra taza que está esperando compartir con quién guste. 

¿Quién quiere un té?

Mavi.

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domingo, 27 de octubre de 2013

El Hayedo de la Tejera Negra. Guadalajara.

El  Hayedo de Tejera Negra está configurado por los ríos Lillas y Zarzas, que nacen en el valle glaciar de la Buitrera y por un representativo y excepcional bosque de hayasuno de los más meridionales de Europa, conservado gracias a su especial microclima y aislamiento.

Más información aquí, aquí, o aquí.

Amaneció el día diluviando a todo diluviar, aún así nos fuimos al punto de reunión pensando que posiblemente se suspendería la excursión, nuestra sorpresa fue ver que todo el mundo estaba allí esperando a los autobuses, así que contra todo pronóstico salimos camino al Hayedo, lloviendo a todo llover. La listas de espera para poder visitarlo en otoño son de meses y no lo íbamos a desperdiciar por un diluvio que otro... así que,  de senderismo "caminando bajo la lluvia" por el maravilloso Hayedo de la Tejera Negra.












 Hasta la carbonera sin problemas, aquí el grupo se dividió, hay quienes en este punto dieron media vuelta y retornaron hasta el aparcamiento y quienes seguimos hacia la esplanada.... hicimos la ruta de Senda de Carretas


y seguimos subiendo, no sin dificultad, hasta la Pradera de Matarredonda... llovía otra vez y hacía viento y la niebla no dejaba disfrutar del paisaje... así que una vez recuperado el aliento...


empezamos a bajar....

 encontrando muchas setas, muy bonitas... pero mejor no tocar...



















 El tejo milenario, se calcula que tiene unos 1.600 años y se le atribuyen toda clase de poderes, todo en él es venenoso.













 Desde el autobús volviendo a casa, un arco iris. Llovió, lo dejó, volvió a llover, lo volvió a dejar... así estuvo todo el día.
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 Villacadima

Iglesia Parroquial de San Pedro
Siglo XII








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 Campisábalos





Atienza





Un día muy lluvioso, muy completo y enriquecedor.

Mavi.



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