: - Porque me enseñaron un cojín-manta.
Nos remontamos al año 2.002. Antes de esa época, yo era una persona feliz que en sus ratos libres lo que devoraba eran libros y más libros, esa era mi única afición. Las agujas me daban grima, no tenía máquina de coser y cuando mi marido en nuestros primeros años de casados quiso regalarme una máquina de coser, casi terminamos riñendo.
En enero del 2.002 me fui unos días a pasarlos con mis padres, mi padre estaba ya muy enfermo de cancer y sabíamos que la cosa no pintaba bien. Me guardaba los moscosos y me escapaba sin marido y sin hija para estar con ellos. Una tarde me fui con mi madre a casa de una amiga y esa amiga no estaba en su casa, estaba en clase de patchwork, para mi casi desconocido, lo único que sabía de patch es lo que alguna vez había visto en las películas, poco más.
Marisa la amiga de mi madre estaba en su clase,
la tienda una mercería con un taller al fondo, nos pillaba de regreso. Vimos a Marisa, vimos a la gente que estaba en la clase, vimos la tienda con unos quilts preciosos, la dueña
una chica joven y encantadora me explicó por encima en que consistía todo aquello y me enseñaron un cojín manta. Creo que mi cara debió ser un poema, porque ver el trabajo tan bonito y comprobar que albergaba una manta con la que poderte tapar en el sofá... me enamoró.
Recuerdo que esa noche soñé con el cojín-manta y a la mañana siguiente me presenté en la tienda, le dije a la dueña que me explicase como se hacía y me lo pintó en un papel de propaganda por el reverso. Compré la boata, compré las dos telas que coordinaban y como no había hecho nada de patch, el cuadrante ya venía impreso y sólo había que recortarlo, ponerle las bandas laterales, acolcharlo y montarlo. Y luego montar la manta. Monté la manta pero mi madre fue la que la cosió a máquina. Yo hice el cojín, lo acolché y luego se lo cosí a la manta a puntada invisible.
Y después de este cojín manta que ahora os enseño y que fue el primero que hice he ido haciendo muchos más, llevaba la cuenta en 26 pero eso era al principio, ahora ya me pasa como con las bolsas la he perdido.
El motivo central, el de las flores, su tamaño es de 30 x 30 cm.
Las bandas laterales, la tela de cuadraditos verdes, 7,5 cm que da un total de 45 x 45 cm.
Vamos sacando la manta del cojín
Ya la tenemos fuera, el otro lado del cojín manta
Y el lado que esconde el cojín que debe ser del mismo color para que abierto no se note
pero aunque no se note, está,
la abertura del cojín hacia arriba.
Me han pedido
Cristina y
Carmen que explique cómo lo hago, no sé si yo sabré hacerlo bien, pero lo voy a intentar. No obstante, os remito al blog de
Esperanza López que está haciendo un maravilloso tutorial de cojín manta desde el principio, es decir, formando el bloque que será el motivo central del cojín- manta y supongo que luego todo el resto.
Otros tutoriales sobre el cojín-manta:
Un vídeo de cómo se dobla:
Empezamos:
Necesitamos dos telas que coordinen o que no coordinen, porque contra gustos no hay nada escrito.
De una de ellas, en este caso, la verde de cuadraditos, necesitamos 2,50 m de tela.
De la que coordina (la marroncita de bellotas) o no, 2 m.
Con lo que pagué por los materiales pensé que si era de bellotas (ya que mi marido es extremeño) sería menor mi sentido de culpabilidad.
Para el cuadrante, motivo central del cojín, la necesaria para hacer el diseño que os guste, supongo que todas tendréis en vuestro cajón de telas.
Lo primero, hacer el cuadrante, con el motivo elegido, en este caso ya estaba impreso en la tela, son las flores que veis, si es una estrella de Ohio, pues eso mismo, o una estrella de Lemoyne... etc. En mi caso el tamaño es de 30 cm. (los márgenes van a parte, le dais de margen el que normalmente utiliceis).
Una vez hecho el motivo o sampler, hay que ponerle las bandas, que deben de ser de 7,50 cm para que la medida total sea 45 cm.
Imaginad que estáis haciendo un bloque, ese bloque ha de tener la medida final con bandas incluidas de 45 cm. más el margen.
Se corta la boata para ese bloque y se corta la tela que será la trasera de ese bloque. Se encara derecho con derecho, la boata queda en un lado, se cose a la máquina, dejando una abertura y se vuelve por esa abertura. Es como tener un mini quilt, se cierra con puntada invisible y se acolcha a vuestro gusto.
Con la manta se procede de igual manera, derecho con derecho y la boata por uno de los lados, se cose a la máquina, se deja una abertura y por esa abertura se saca todo para que quede la boata en el medio y las dos telas una por cada lado, se cierra a puntada escondida y ya está lista. Se le puede pasar a la manta un pespunte en todo el borde a la medida que os guste para fijar las tres capas. O podéis hacerle un acolchado... a gusto de cada una.
El cojín mide 45 cm x 45 cm.
El ancho de la manta debe ser de 45 x 3 = 135 cm. (o el ancho de la tela).
El alto de la manta debe ser de 45 x 4 = 180 cm.
Eso es lo que me explicaron, pero luego el ancho es el que te da la tela, si se queda más pequeño resultará más fofo el cojín, lo que no debe variar es el largo, porque luego al doblarlo resulta mucho más fácil que los dobleces sean exactos.
No obstante, se puede hacer el cojín del tamaño que quieras y multiplicar por tres para el ancho y por cuatro para el largo. Esa es la regla.
Y después de este rollo si os habeis enterado de algo... casi que ni me lo creo. Para enseñar no sirvo, en directo puede ser, pero así mucho me temo que es un "tocho".
Tengo cinco en lista de espera...para hacer.
Bueno, ya vale de cojines... vamos a por unas castañas...
Valientes, si habeis llegado hasta aquí, sois unas valientes....
Feliz puente.
Mavi.